Este caso de acceso a un correo ajeno en Bormujos surgió en pleno procedimiento de divorcio. Una de las partes aportó correos privados de la otra que nunca debió tener. Por ello, la pregunta clave no era qué decían esos mensajes, sino cómo habían llegado a sus manos.

Los datos de este caso están anonimizados y modificados para proteger la confidencialidad de los clientes y de las partes.
Contexto del acceso a un correo ajeno en Bormujos
La pareja vivía en Bormujos con sus dos hijos. Tras la separación de hecho, la madre se trasladó a un piso cercano mientras el padre permanecía en la vivienda familiar. Después, se inició un procedimiento contencioso de divorcio con discusión sobre la custodia.
En la contestación a la demanda, el padre aportó varias impresiones de correos de la madre. Algunos contenían conversaciones con su abogada. Otros hablaban de su nueva relación y de sus horarios laborales. Sin embargo, la clienta nunca había compartido esos mensajes con nadie.
El encargo de la abogada de familia
La abogada de la madre sospechaba un acceso a un correo ajeno desde Bormujos, en concreto desde la vivienda familiar. Por tanto, nos pidió dos cosas. Primero, verificar si la cuenta de su clienta presentaba accesos o configuraciones no autorizadas. Segundo, valorar si las impresiones aportadas eran compatibles con ese acceso.
La respuesta podía servir para dos fines. Por una parte, para plantear la ilicitud de la prueba en el procedimiento de familia. Por otra parte, para fundamentar una posible denuncia por descubrimiento y revelación de secretos, del artículo 197 del Código Penal.
Retos técnicos del acceso al correo ajeno en Bormujos
El primer reto era el tiempo. Los registros de actividad de muchas cuentas de correo tienen una ventana limitada. Además, habían pasado varias semanas desde la presentación de los documentos.
El segundo reto era la propia clienta. Había cambiado su contraseña al ver los correos impresos. Ese cambio era razonable, pero podía cerrar sesiones activas y alterar parte del rastro. Por eso, convenía actuar sin más modificaciones.
Finalmente, existía un dispositivo compartido. Durante la convivencia, la familia usaba una tableta común. En ella, la madre había iniciado sesión en su correo años atrás y nunca la había cerrado.
Metodología ante el acceso a un correo ajeno en Bormujos
- En primer lugar, accedimos a la cuenta con la clienta presente y grabamos la sesión completa en vídeo.
- A continuación, capturamos la página de actividad de seguridad, la lista de dispositivos y el historial de sesiones.
- Después, revisamos los filtros, las reglas de reenvío y las direcciones autorizadas para reenvío automático.
- Seguidamente, solicitamos la exportación oficial de datos de la cuenta, incluida la configuración.
- Finalmente, calculamos el hash SHA-256 de cada exportación y de las grabaciones.
Además, examinamos las impresiones aportadas por la otra parte. Aunque eran papel, contenían datos técnicos útiles en el encabezado y el pie de cada página.
Hallazgos sobre el acceso al correo ajeno en Bormujos
El hallazgo principal fue un filtro de reenvío automático. Cualquier mensaje que contuviera el nombre de la abogada o ciertas palabras se reenviaba a una dirección desconocida. Además, el filtro se creó varios días después de la separación.
El historial de dispositivos confirmaba la tableta familiar como sesión activa. De hecho, la creación del filtro coincidía con un acceso desde ese dispositivo, con una IP asociada a la conexión de la vivienda de Bormujos.
Este dato resultó esencial, porque situaba el acceso al correo ajeno dentro de Bormujos y en una fecha posterior a la ruptura. Además, descartaba un fallo técnico del proveedor, ya que los filtros solo se crean por acción de un usuario con sesión iniciada.
Las impresiones aportadas también encajaban con esta hipótesis. En su encabezado figuraba la dirección de destino del reenvío, no la de la clienta. Así, quien imprimió los correos lo hizo desde el buzón que los recibía reenviados.
No obstante, el perito no identifica a personas. El informe se limitó a describir el dispositivo, la fecha, la configuración creada y la coherencia con los documentos aportados. Atribuir la autoría corresponde al juzgado.
Resultado procesal del caso
La abogada planteó la cuestión de la ilicitud de la prueba conforme al artículo 287 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. Asimismo, invocó el artículo 11 de la Ley Orgánica del Poder Judicial. El perito compareció para explicar sus conclusiones.
El juzgado de familia resolvió no tomar en consideración esos correos. Por otro lado, la clienta presentó denuncia penal, que siguió su propio curso. La discusión sobre la custodia continuó con el resto de la prueba.
Lecciones para abogados de familia
- Ante un posible acceso a un correo ajeno en Bormujos o en cualquier municipio, actúe rápido: los registros caducan.
- Pida a su cliente que no cambie nada más en la cuenta hasta que intervenga el perito.
- Revise siempre los filtros y reenvíos automáticos. Son la vía más discreta para espiar un buzón.
- Las impresiones en papel también contienen pistas técnicas, como la cuenta desde la que se imprimieron.
Puede conocer nuestro servicio de peritaje de correo electrónico en Sevilla y leer más sobre el peritaje informático en divorcios y custodias. Para proteger sus cuentas, la Oficina de Seguridad del Internauta ofrece guías prácticas.
Preguntas frecuentes sobre el acceso a un correo ajeno en Bormujos
¿Es delito el acceso a un correo ajeno sin permiso?
Puede serlo. El artículo 197 del Código Penal castiga apoderarse de mensajes de correo electrónico para descubrir secretos o vulnerar la intimidad de otro. Además, el 197 bis sanciona el acceso no autorizado a sistemas.
¿Cómo se demostró el acceso a un correo ajeno desde Bormujos?
Mediante el historial de dispositivos, la fecha de creación del filtro de reenvío y la coherencia con las impresiones. Ningún dato aislado bastaba, pero juntos formaban un relato técnico sólido.
¿Qué debo hacer si sospecho que alguien lee mi correo?
Revise filtros, reenvíos y dispositivos conectados, pero no borre nada. Después, contacte con un perito para documentar la situación antes de cerrar sesiones.
Si sospecha un acceso a un correo ajeno en Bormujos o en cualquier punto de la provincia, llámenos al 954 309 240 o escríbanos desde nuestra página de contacto. Trataremos su caso con total reserva.


