Este caso práctico explica cómo documentamos un supuesto de competencia desleal en Lora del Río con prueba exclusivamente digital. Una empresa de sistemas de riego descubrió que un antiguo socio había lanzado un negocio competidor con su web, sus textos y, presuntamente, su cartera de clientes.

Los datos de este caso están anonimizados y modificados para proteger la confidencialidad de las empresas implicadas.
Contexto: una ruptura entre socios
La empresa instala sistemas de riego para explotaciones agrícolas de la Vega del Guadalquivir. Durante años, dos socios la dirigieron juntos. Sin embargo, desacuerdos sobre la gestión llevaron a uno de ellos a vender su participación y salir de la sociedad.
Pocos meses después, apareció en internet una nueva empresa del mismo sector. Su web reproducía el diseño, los textos y hasta las fotografías de obras de la empresa original. Además, varios agricultores recibieron llamadas con ofertas que mencionaban sus instalaciones concretas.
Por si fuera poco, al buscar el nombre comercial de la empresa en Google, el primer anuncio pertenecía a la competidora. Así empezó un asunto de competencia desleal en Lora del Río con varias piezas digitales.
El encargo del abogado mercantilista
El despacho preparaba una demanda ante el Juzgado de lo Mercantil de Sevilla al amparo de la Ley de Competencia Desleal. No obstante, necesitaba algo más que capturas de pantalla. Quería una prueba pericial que resistiera un contrainforme.
Por tanto, el encargo se centró en tres frentes:
- Certificar la web competidora y compararla técnicamente con la original.
- Determinar si la base de clientes había salido del sistema de gestión de la empresa.
- Documentar los anuncios que pujaban por la marca de la empresa original.
Retos técnicos de la competencia desleal en Lora del Río
El primer reto era la volatilidad. En cuanto la competidora supiera de la demanda, podía cambiar su web. Por eso la certificación debía hacerse de inmediato y con discreción.
El segundo reto consistía en demostrar la copia más allá del parecido visual. Dos webs del mismo sector pueden parecerse sin que exista plagio. En cambio, ciertos elementos técnicos solo se explican por una copia directa.
Asimismo, el sistema de gestión de clientes funcionaba en la nube. Sus registros de auditoría dependían del plan contratado y del tiempo transcurrido.
Metodología aplicada a la competencia desleal en Lora del Río
Primero, certificamos la web competidora con navegación forense. Guardamos el código fuente, las cabeceras HTTP, las imágenes y los scripts, con hash de cada fichero y sellado de tiempo cualificado conforme a la Ley 6/2020.
A continuación, comparamos el código de ambas webs con herramientas de diferencias. También extrajimos los metadatos de las fotografías publicadas.
Después, con autorización de la empresa, exportamos los registros de auditoría del sistema de gestión de clientes. Finalmente, documentamos los anuncios de búsqueda con capturas certificadas desde distintas ubicaciones y fechas. Todo el trabajo siguió las pautas de la norma ISO/IEC 27037, de modo que cada paso de la pericia sobre la competencia desleal en Lora del Río resultara verificable por un perito contrario.
Hallazgos
La comparación del código resultó muy reveladora. La web competidora conservaba comentarios internos del desarrollador de la empresa original. De hecho, incluía incluso el identificador de su herramienta de analítica, que seguía enviando visitas a la cuenta de la empresa demandante.
Las fotografías mantenían sus metadatos EXIF originales. Por tanto, mostraban el modelo de cámara de la empresa, las fechas de las obras y, en algunos casos, coordenadas de explotaciones de sus propios clientes.
En el sistema de gestión, los registros de auditoría reflejaban una exportación completa de contactos. El usuario del antiguo socio la realizó once días antes de su salida, fuera del horario habitual. Además, el fichero exportado incluía un campo de notas internas que coincidía con datos mencionados en las llamadas a los agricultores.
Por último, la competidora pujaba en buscadores por la marca de la empresa original. Ese dato, junto con los anteriores, completaba el cuadro de competencia desleal en Lora del Río.
Resultado procesal
La demanda se presentó con el informe pericial y la certificación de la web. Asimismo, el abogado solicitó medidas cautelares para retirar los contenidos copiados.
Poco después, la web competidora cambió por completo su diseño. Sin embargo, la certificación previa ya había fijado su contenido con fecha cierta. El procedimiento sigue su curso y, por prudencia, no anticipamos su resultado.
Lecciones para abogados en asuntos de competencia desleal en Lora del Río
Este caso deja varias enseñanzas para el abogado mercantilista:
- Certifique primero y demande después. La web puede cambiar en horas.
- Busque huellas técnicas de copia: comentarios, identificadores de analítica y metadatos.
- Revise los registros de auditoría del CRM antes de que caduquen.
- Documente los anuncios en buscadores con fechas y ubicaciones variadas.
Para una visión general del servicio, consulte nuestra página de perito informático para empresas en Sevilla. También le puede interesar el caso del robo de datos por un empleado en el PISA. El texto de la Ley de Enjuiciamiento Civil sobre prueba pericial está disponible en el >BOE.
Preguntas frecuentes sobre competencia desleal en Lora del Río
¿Basta una captura de pantalla de la web copiada?
Normalmente no. Una captura es fácil de impugnar, mientras que una certificación con código fuente, hash y sello de tiempo ofrece mucha más solidez.
¿Se puede probar que alguien exportó la base de clientes?
A menudo sí, cuando el sistema de gestión guarda registros de auditoría. Por ello conviene preservarlos en cuanto surge la sospecha.
¿Qué aportan los metadatos de las fotografías?
Pueden revelar el autor, el dispositivo y la fecha de captura. Así, ayudan a demostrar quién creó originalmente las imágenes.
Defienda su negocio
Si su empresa sufre un caso de competencia desleal en Lora del Río, en la Vega o en cualquier punto de la provincia, actúe antes de que desaparezca la prueba. Llámenos al 954 309 240 o escríbanos desde nuestra página de contacto.


