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Ciberacoso a menores: guía práctica para familias

Señales de alerta, cómo actuar en casa y en el colegio, qué pruebas conservar y cuándo acudir a la Fiscalía. Una guía pensada para padres y madres.

Perito Informático Sevilla

El ciberacoso a menores preocupa a muchas familias sevillanas, y con razón: el acoso ya no termina al salir del colegio. Continúa en el grupo de WhatsApp de clase, en un perfil de Instagram o en un vídeo de TikTok. Esta guía práctica le ayudará a reconocer el problema, a actuar con calma y a conservar las pruebas que pueda necesitar.

Adolescente con el móvil en su habitación, posible víctima de ciberacoso a menores

Señales de alerta en casa

En general, los niños y adolescentes rara vez cuentan lo que les ocurre en internet. Por eso, conviene prestar atención a los cambios de conducta. Algunas señales frecuentes son:

  • Nerviosismo o tristeza después de usar el móvil, o rechazo repentino a utilizarlo.
  • Excusas para no ir al colegio o a actividades con compañeros.
  • Cambios en el sueño, el apetito o el rendimiento escolar.
  • Borrado de perfiles o cambios de número sin explicación.
  • Comentarios como «nadie me quiere en el grupo» o «se ríen de mí».

Ninguna de estas señales demuestra por sí sola un caso de ciberacoso a menores. Sin embargo, si coinciden varias, merece la pena abrir una conversación.

Cómo hablar con su hijo o hija

La primera reacción de los padres determina, en gran medida, si el menor volverá a confiar en ellos. Por tanto, evite el reproche y las amenazas de retirar el móvil. Muchos chicos callan precisamente por miedo a quedarse sin teléfono.

En cambio, escuche sin interrumpir y agradézcale que se lo cuente. Después, explíquele que van a actuar juntos y que no tiene la culpa. Tampoco conviene contactar de inmediato con los padres del supuesto acosador, porque esa reacción puede agravar la situación.

Qué pruebas guardar ante un ciberacoso a menores

El error más común es borrar los mensajes ofensivos para que el niño deje de verlos. Es comprensible, pero elimina la prueba. Por eso, le recomendamos actuar así:

  1. No borre conversaciones, comentarios ni publicaciones, aunque resulten hirientes.
  2. Haga capturas de pantalla que muestren fecha, hora, nombre de usuario y contenido.
  3. Anote las direcciones web de perfiles y publicaciones.
  4. Silencie o restrinja al acosador en lugar de bloquearlo, si así conserva el historial.
  5. Guarde el móvil sin restablecerlo ni cambiar de dispositivo.

Además, las publicaciones en redes sociales pueden desaparecer en horas. De hecho, el autor suele borrarlas en cuanto percibe que la familia ha reaccionado. Por ello, una certificación pericial temprana conserva una evidencia que después ya no podrá recuperarse.

El colegio: un aliado imprescindible

Aunque el acoso ocurra fuera del horario lectivo, el centro educativo tiene un papel clave. Los centros andaluces cuentan con protocolos de actuación ante el acoso escolar, que incluyen sus formas digitales. Además, la Ley Orgánica 8/2021, de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia, refuerza esa obligación.

En primer lugar, solicite una reunión con la dirección o la orientación y entregue un resumen escrito con las pruebas. Pida, asimismo, que quede constancia de su comunicación. Si el centro no reacciona, podrá dirigirse a la inspección educativa.

Cuándo denunciar el ciberacoso a menores

No todo conflicto entre adolescentes debe llegar a la vía penal. Sin embargo, conviene denunciar cuando hay amenazas, difusión de imágenes íntimas, suplantación de identidad o un acoso sostenido que afecta gravemente al menor. La denuncia puede presentarse ante la Policía Nacional, la Guardia Civil o directamente en la Fiscalía de Menores de Sevilla.

Si el autor tiene entre 14 y 17 años, se aplica la Ley Orgánica 5/2000, de responsabilidad penal de los menores. En cambio, si es menor de 14 años, no responde penalmente, aunque la Fiscalía puede activar medidas de protección. Además, los padres del autor pueden responder civilmente de los daños.

Un caso distinto: el adulto que contacta con el menor

El ciberacoso a menores entre iguales no debe confundirse con el grooming. En este último, un adulto contacta con un menor a través de internet para obtener imágenes sexuales o un encuentro. Se trata de un delito grave, y la familia debe acudir a la policía de inmediato, sin confrontar al adulto.

Prevención: el mejor remedio contra el ciberacoso a menores

La prevención empieza mucho antes del primer móvil. Por ejemplo, muchas familias pactan normas sencillas: horarios de uso, perfiles privados y nada de compartir fotos de terceros sin permiso. Además, conviene revisar juntos la configuración de privacidad de cada aplicación.

También ayuda hablar con naturalidad de lo que ocurre en internet, igual que se habla del colegio. Así, cuando surja un problema, el menor sabrá que puede contarlo sin miedo. Finalmente, recuerde que los adultos educan con el ejemplo, también en el uso del teléfono.

El papel del perito informático

En este contexto, un perito informático aporta rigor técnico a una situación emocionalmente muy difícil. Por ejemplo, puede extraer las conversaciones del móvil con garantías, certificar publicaciones en redes sociales y analizar perfiles falsos. También puede ayudar a atribuir una cuenta anónima, cruzando indicios técnicos con los datos que la plataforma facilite al juzgado.

Nuestro servicio de certificación de redes sociales en Sevilla está pensado para estos supuestos. Puede ver cómo se aplicó en el caso de un vídeo de TikTok de una menor en Los Palacios. El INCIBE ofrece además orientación gratuita a familias a través de su línea 017 y de su web, incibe.es.

Preguntas frecuentes sobre ciberacoso a menores

¿Puedo revisar el móvil de mi hijo para buscar pruebas?

Los padres ejercen la patria potestad y deben velar por sus hijos, pero la intimidad del menor también merece respeto. Lo prudente es hacerlo con él, de forma proporcionada y con asesoramiento.

¿Sirven las capturas de pantalla en un caso de ciberacoso a menores?

Sirven para iniciar el proceso y para comunicar los hechos al colegio. Si alguien las impugna, el informe pericial sobre el dispositivo resulta mucho más sólido.

¿Qué hago si el vídeo de mi hija se está difundiendo?

Conserve los enlaces, solicite la retirada a la plataforma y denuncie cuanto antes. La Agencia Española de Protección de Datos dispone además de un canal prioritario para contenidos sexuales o violentos.

Estamos a su lado

Afrontar un ciberacoso a menores exige calma, método y rapidez para conservar la prueba. Llámenos al 954 309 240 o escríbanos desde nuestra página de contacto. Le orientaremos con discreción y sensibilidad.