Para muchos despachos, elegir perito informático es una decisión que se toma con prisa, a pocos días de un plazo procesal. Sin embargo, el perito será quien defienda la prueba técnica ante el juez y quien soporte las preguntas de la parte contraria. Por eso, merece la misma atención que la elección de un procurador o de un colaborador de confianza. Esta guía resume los criterios objetivos, las señales de alerta y las preguntas útiles para la primera conversación.

Qué exige la ley al perito
La Ley de Enjuiciamiento Civil fija el punto de partida. El artículo 340 establece que los peritos deben poseer el título oficial que corresponda a la materia del dictamen. Además, el artículo 335.2 obliga al perito a manifestar, bajo juramento o promesa, que actuará con la mayor objetividad posible.
Por otro lado, los peritos de parte no pueden recusarse, pero sí tacharse conforme al artículo 343. Por ejemplo, si el perito tiene una relación de dependencia o un interés en el asunto, la otra parte puede alegarlo. En consecuencia, conviene descartar cualquier vínculo que reste credibilidad al informe.
Ocho criterios para elegir perito informático
Más allá de los mínimos legales, la calidad de un perito se aprecia en detalles concretos. Estos son los que recomendamos valorar:
- Formación acreditable en informática o telecomunicaciones, con titulación oficial.
- Especialización forense real, no solo experiencia en sistemas o desarrollo.
- Metodología documentada conforme a la ISO/IEC 27037 y la UNE 197010:2015.
- Herramientas adecuadas y licenciadas para la extracción y el análisis.
- Experiencia en sala, porque ratificar exige habilidades que el informe no muestra.
- Claridad expositiva, para que el juez entienda conceptos técnicos sin esfuerzo.
- Independencia respecto de las partes y del objeto del litigio.
- Cercanía a los juzgados donde se celebrará la vista.
Por qué importa la especialidad
Hay que tener en cuenta que la informática forense abarca disciplinas muy distintas. Así, analizar un móvil no requiere los mismos conocimientos que reconstruir un ataque a un servidor. Por tanto, al elegir perito informático conviene preguntar por su experiencia en el tipo concreto de evidencia: mensajería, correo, redes sociales o sistemas corporativos.
Cinco señales de alerta
Antes de elegir perito informático, algunos indicios deberían hacerle dudar:
- Promete un resultado concreto antes de analizar la evidencia.
- Ofrece «certificar» capturas de pantalla sin acceder al dispositivo.
- No menciona el hash ni la cadena de custodia al describir su método.
- Nunca ha ratificado un informe ni ha declarado en un juicio.
- Presenta informes plantilla, iguales para casos muy diferentes.
De hecho, la primera señal es la más grave. Un perito honesto no sabe qué encontrará hasta que examina la prueba. Por ello, prometer conclusiones de antemano compromete su objetividad y la del propio abogado.
Preguntas para la primera llamada al elegir perito informático
Sin duda, una conversación de quince minutos aporta mucha información. Le sugerimos estas preguntas:
- ¿Cómo realizará la adquisición y qué garantías de integridad aplicará?
- ¿Necesita el dispositivo original o le basta una copia?
- ¿Qué plazo orientativo maneja para un informe de este tipo?
- ¿Podrá asistir a la vista y en qué condiciones?
- ¿Qué limitaciones técnicas prevé en este caso concreto?
Además, observe cómo responde. Si las explicaciones son claras por teléfono, probablemente también lo serán ante el juez. Si desea entender mejor el alcance del trabajo, puede leer nuestro artículo sobre qué hace un perito informático.
Elegir perito informático según el momento procesal
El momento también condiciona la elección. Antes de la demanda, el perito ayuda a decidir si la prueba merece la pena y a preservarla. En cambio, durante el procedimiento su papel suele ser analizar o rebatir un informe ya aportado. Finalmente, en la vista lo esencial es su capacidad para defender el dictamen.
Recuerde que, en el proceso civil, el dictamen de parte se aporta normalmente con la demanda o la contestación, según el artículo 336 de la LEC. Por consiguiente, elegir perito informático con antelación evita informes apresurados. Sobre la vista, puede consultar nuestra guía de la ratificación del informe pericial.
Cómo elegir perito informático cuando el asunto es urgente
A veces no hay margen. Por ejemplo, un perfil falso que puede borrarse esta tarde o un móvil que el cliente debe devolver a la empresa mañana. En esos casos, la prioridad es preservar, no redactar. Por tanto, al elegir perito informático en una urgencia, pregunte primero si puede intervenir de inmediato para fijar la evidencia.
Después, con la prueba asegurada y su hash calculado, habrá tiempo para el análisis y el informe. Así, una decisión rápida no compromete la calidad final del dictamen.
Por qué la cercanía también cuenta
Un perito con base en Sevilla conoce las sedes judiciales de la capital y los partidos judiciales de la provincia. Además, puede desplazarse con rapidez para recoger un dispositivo, realizar una adquisición en presencia de las partes o asistir a una vista aplazada. Nuestro servicio de peritaje de móviles en Sevilla es un buen ejemplo de esa proximidad.
Preguntas frecuentes
¿Debo elegir perito informático o pedir uno al juzgado?
Ambas vías existen. El perito de parte se elige libremente, mientras que el judicial se designa conforme al artículo 339 de la LEC. Por lo general, la parte que tiene la carga de la prueba prefiere aportar su propio dictamen.
¿Es obligatorio que el perito esté colegiado?
En principio, la LEC exige título oficial cuando la materia lo requiere. La colegiación puede aportar garantías adicionales, aunque no siempre es un requisito legal.
¿Cuándo conviene contactar con el perito?
Cuanto antes, ya que lo ideal es hacerlo antes de que la evidencia se manipule o se pierda, y siempre con margen respecto de los plazos procesales.
Si está valorando a quién encargar una pericia, hablemos sin compromiso. Llámenos al 954 309 240 o escríbanos desde nuestra página de contacto.


